1
Carmine
diuinas
artes
et
Nconscia
fati
sidera
diuersos
hominum
uariantia
casus,
caelestis
rationis
opus,
Ndeducere
Lmundo
aggredior
primusque
nouis
Helicona
mouere
cantibus
et
uiridi
nutantis
uertice
siluas
hospita
sacra
ferens
nulli
memorata
priorum.
hunc
mihi
tu,
Caesar,
patriae
princepsque
paterque,
qui
regis
augustis
parentem
legibus
orbem
concessumque
patri
mundum
deus
ipse
mereris,
10
das
animum
Luiresque
facis
ad
tanta
canenda.
|
Con un poema me propongo hacer descender de los cielos las artes divinas y las estrellas, obra de una razón celestial, que conocen el destino y varían las vicisitudes de los hombres.
Soy el primero en conmover con cantos nuevos el NHelicón y los bosques que se agitan en su verde cima: llevo sacralidad extranjera por nadie antes conocida. Tú, NCésar, Npadre y príncipe
de la patria, que gobiernas con venerables leyes un mundo obediente y que mereces, siendo tú mismo un dios, el cielo concedido a Ntu padre, me concedes este proyecto y me das las fuerzas
para cantar algo tan grande. |